sábado, 28 de abril de 2012

Neandertallica

La creatividad de los estudiantes que pudieron inventar a partir de sus manuales escolares la banda de heavy metal Neandertallica

viernes, 27 de abril de 2012

Tatuajes - El Cuerpo escrito

Los tatuajes, como toda marca (distintiva) son elementos que constituyen la identidad. Los tatuajes son mucho más que ornamentos, formas de decorar el cuerpo, son marcas permanentes que son parte de la identidad. El tatuaje en sí, como este fenómeno contemporáneo -fuera del ámbito tribal- del tatuaje está relacionado con una manera de diferenciarse. Nos interesa, aunque sea tangencialmente, introducir algo respecto a la biopolítica, el biopoder, la resistencia y los tatuajes. Una pregunta que suele hacerse una persona que no tiene tatuaje es si duele hacércelo. Esta cuestión de sometimiento (voluntario) implica un aspecto del biopoder y de la biopolítica. A pocas personas entregamos nuestro cuerpo para que ejecuten sobre ellos, con cualquier objeto, prácticas dolorosas. Los médicos, quienes ejecutan castigos, y pocos sujetos más, entre ellos, los companeros prácticas sado-masoquistas y los tatuadores. El tatuador, como el médico o el cirujano, es una persona a la que entregamos nuestro cuerpo para ejecutar sobre el una práctica de trazado y llenado sobre el cuerpo, que más allá de si puede resultar placentera, es dolorosa. El tatuaje, durante su ejecución y los días subsiguientes, un herida. Pocos piensan en este momento transitivo del tatuaje, desde su trazado hasta su cicatrización. Por el contrario La segunda pregunta que se hacen los que no tienen tatuaje es, pero es para toda la vida?! Esto no es una pregunta que deje de tener importancia, pero más allá de este rasgo adquirido, marca una diferencia, con los necesarios efecto que ejerce sobre la identidad. El tatuaje es una marca de quien se es o se ha sido. Muchos tatuajes, aunque permanecen, ya no representan o manifiestan lo que una persona es o siente en otro momento. 

El tatuador es una persona en la que se deposita mucha confianza y se le entrega el cuerpo. El tatuador, además de ser una persona que marca cuerpo, inflige dolor sobre ellos. Crea heridas sobre el cuerpo. El tatuaje, apenas está terminado, es una maravilla, es una obra con un aura latente, que se presenta, literalmente en carne viva. Pocas cosas son más bellas -entre las obras de arte- que un tatuaje recién hecho. Sus colores vivos, su relieve, como si se asomara del cuerpo. Como toda herida, sangra. El tatuaje durante los primeros días experimentará una metamorfosis. La piel se desinflamará y expulsará los excesos de tinta a medida que cicatrice.
Este proceso de entrega del cuerpo para este tipo de intervenciones están directamente relacionados con la biopolítica. En la modernidad el nazismo marcaba con un tatuaje a los prisioneros de los campos de concentración. Este ejemplo de los campos sirve para iluminar sobre la cuestión del tatuaje y la biopolítica. Ahora, cual es entonces la diferencia entre esos tatuajes de los campos y los tatuajes que nos hacemos voluntariamente?


Así como los tatuajes de los campos de concentración servían para dejar una marca indeleble en los prisioneros, hacerles imposible borrarse ese rasgo distintivo, los tatuajes que podemos hacernos hoy voluntariamente implican, de la misma manera, pero con distinto contenido, una forma de marginarse o pertenecer a cierto grupo. En algún sentido el tatuaje -pensado en términos biopolíticos- implica una resistencia a un orden. Esto es, manifestar en el mismo cuerpo esa posición respecto a un orden biopolítico específico. En ciertos círculos específicos los tatuajes son menos un acto de resistencia que una construcción de jerarquía (hegemonía), especialmente en las pandillas y las poblaciones carcelarias. En estos espacios biopolíticos, el tatuaje más que una marca diferencial que separa, construye jerarquías y pertenecías.
Hay quienes sostienen que el cuerpo es un templo. Que mejor manera que adornarlo con tatuajes. Existe -ya mencionamos velozmente- un elemento primitivo y también trival en el tatuaje.
En una primera mirada uno estaría tentado a plantear este mero aspecto marginal, de los prisioneros, marineros y pandilleros, que no deja de tener importancia. Sin duda, fuera del grupo tribal, en la modernidad, estos grupos marginales fueron quienes adoptaron estas prácticas de marcarse el cuerpo. Después fué la cultura del rock'n'roll, que quizás imitando el gesto, queriendo parecer rudos, adoptaron el tatuaje como algo tan característico que en ciertos círculos es condición de pertenencia. No me imagino tocar en una banda de Hard-core sin tener tatuajes. Lo podría hacer, pero sin duda sería un gesto de singularidad o rebeldía dentro de la misma comunidad del género musical. 
En este porceso por el cual distintos grupos de músicos, artistas, así como otros grupos de afinidad que planteaban en distintos sentidos una crítica a un estilo de vida buguesa, al menos a sus sentido estético y su concepción del cuerpo, implica un proceso de resistencia biopolítico.
Hablando del tatuaje como acto de diferenciación y resistencia, no podemos dejar pasar que Tinelli también tiene tatuajes. En este sentido aquel movimiento de resistencia terminó siendo adoptado por el "mainstream" en un mero acto de vanidad superficial. Así es como nacieron las maripositas, los tréboles y muchos tatuajes diminutos que muchas chicas como varones reproducían como stencils, casi como en un proceso de reproducción en serie. Lo que en un momento servía para diferenciar ahora sirve para identificar, con estas pequenas marcas, momentos de locura y valentía en la que para acompanar a una amiga, se terminó haciendo un trevol, una mariposa o un corazón.
Hoy sin duda, con esta trivalización (de trivial no tribal) de los tatuajes se han creado estratos complejos donde el tatuaje, su contenido específico, el tamano, etc, son secundarios a la hora de clasificar en estos estratos. Tinelli, Sebastián Ortega, De Narvaez (como los casos que acabábamos de mencionar) tienen tatuajes y son la antítesis del marginal, el rebelde, que pertenece a movimientos de la contra-cultura. Por el contrario, son el "mainstram", los que disputan la hegemonía, del raiting, de la política, del discurso: -Ahora hacerse tatuajes está in! -Chicos, chicos, venimos a traerles un orden donde si se hacen un tatuaje no están transgrediendo nada. Háganse tatuajes que está todo bien! 
Los tatuajes, desde que son herida hasta marca indeleble, aunque inmanentes, adquieren distintos significados en distintos momentos, círculos y entornos.
Las implicaciones biopolíticas del tatuajen han transitado del campo de concentración, a las cárceles, los navíos mercantes, para pasar a los rock stars, artistas, bohemios y adolescentes embalentonados que se vuelven amas de casas con su marquita.
Las identificaciones que se pueden dar a partir de los tatuajes son múltiples y se puede pertenecer o manifestar distintas identidades con los tatuajes.
Lo que sigue sin cambiar, es que el tatuaje es un procedimiento sobre el cuerpo, una técnologia, un arte, que con distintos fines, opera marcando de forma definitiva al sujeto.
Una forma de arte que utiliza el cuerpo como lienzo. El tatuaje como forma de arte aporta nuevas formas iluminación, de expresar la singularidad de una manera violenta pero estéticamente bella.

jueves, 26 de abril de 2012

Una cuestión de fé: Nietzsche entre la retórica y la teología

Por dios -que no existe, o que para Nietzsche ha muerto- libranos de una vez por todas de una retórica religiosa, de los discursos de los pastores protestantes (de los curas católicos, los evangelistas y toda la moralina proto-cristiana) y las teologías onlogizantes.
Como la conclusion de la crítica de la religión de Marx, la superacion de la crítica de la religión es abandonar la crítica sobre la religión. Que ahondar en esta tarea no nos llevará a liberarnos de la religión sino por el contrario nos atrapará de una manera que nos mantendrá -más allá de nuestra adhesión- dentro de la lógica religiosa.
En ese sentido comienza (en las contemplaciones intempestivas)90 la crítica a más que una posición, sino un gesto, religioso de Nietzsche. Que la adopción de la retórica, el tono, y la prosodia del sermón religioso -aunque no deje de haber algo de ironía en estos usos- hacen de su discurso una reacción a cierto tiempo, a cierta cultura, más que a una idea de época, y por sobre todo a sus pretensiones, sus creencias, su fé, su moral y su retórica.
En segundo lugar, y un poco en tensión con las lecturas de los estudios de Nietzsche en retórica Descripción de la antigua retórica (Darstellung derantiken Rhetorik) que al parecer data de  entre1872 y 1878 y que nos sugeriría que la verdad esta sujeta a la persuación.
Entre una postura y la otra, entre la fé, la creencia de que algo es verdad, y creer en algo por persuación, por una manipulación de las figuras retóricas para conmover y convencer a alguien, existe un resto, un espacio inexplorado e irreconciliable entre la retórica en la fé. De cualquier manera en ambos casos queda claro que la verdad queda sujeta a através de que mecanismo de persuación, sí la fé, sí la persuación, si la razón fue, lo que en última instancia logró convencer al sujeto de una verdad, cualquiera, sea o no cierta.
En algún sentido aquí hay una pregunta de eficiencia, no en términos sistemáticos, sino en términos de capacidades, fuerza para movilizar distintas creencias.
En la primer contemplación intempestiva Nietzsche introduce 3 preguntas sobre la fé (en un sentido ámplio, la fé en la cultura, en la historia alemana y su espíritu) que son movilizadoras como lo es la introducción de las palabras y las cosas de Foucault donde menciona el cuento de Borges el idioma analítico de John wilkins, que nos hacen reconocer que nos econtramos frente a nueva lógica, otra forma de ver y entender el mundo, un gesto que quitará a la verdad de todo estatuto de validez reemplazándolo por el estatuto de la fuerza (no necesariamente en términos de violencia) como capacidad de introducir pensamientos jóvenes (no nuevos) vigorizantes, llenos de coraje para construir un nuevo mundo.
En estas consideraciones intempestivas Nietzsche se pregunta sobre la Fé, no sobre cualquier fé, sino la fé en la "nueva" cultura alemana, truinfalista, vigorosa y heredera (en escencia) del mundo griego.
Las 3 preguntas que aquí se hace Nietzche son 1) Como imagina esta nueva fé su cielo, 2) hasta donde llega el valor que le proporciona esta nueva fé 3) como escriben sus libros.
Estas 3 preguntas no son fortuitas. Es una pregunta sobre la fuerza y la verdad. Con que fuerza la fé está dispuesta, o es capaz, de defender ciertas creencias.
A diferencia de la mirada retórica, donde la persuación descansa en un poder, -de varios factores- pero principalmente de la manipulación de los tropos, las figuras, en otrás palabras, la estética y llegar a lo verdadero por medio de este acceso.
En tal caso una mirada cínica de ambas lecturas plantearía un Nietzsche centrado en lo bello y sublime como verdad y por el otro lado el creyente religioso que mientras más se apega a su creencia mayor es su verdad.
Para no caer en ninguna de las dos quedémenos en la intuición que la cuestión de la verdad es secundaria, accesoria, a lo que puede llegar a despertar en el sujeto la persuación y la fé y como la verdad está atrapada en esta tensión de fuerzas que debe resolverse mediante la imposición de una por la otra

La fetichizante atracción por los peluches


sábado, 21 de abril de 2012

Rocío Linares vs Matias Galetto

Si los escándalos mediáticos de los famosos habían copado la esfera de la opereta de la realidad, de las esferas de la opinión pública, ahora la continuación del mismo fenómeno se da para los no famosos. La genial pelea por Youtube de Rocío Linares y Matias Galetto supera las peleas de las vedetongas. Aca Rocio lee la carta que le deja su novio días antes de su casamiento y le contesta espontáneamente.  
Matias Galetto le contesta a su novia Rocío Galetto, le confiesa que una noche en una quinta la engaño con un trava (una travesti) y le reprocha que su padre le debe dinero.
 Aquí todas las intimidades de la pareja, que emulando los escándalos de los famosos en los medios, utilizan las redes sociales para recrear esa misma realidad televisiva.

Joe Jones vs Rashad Evans: Comienza el nuevo reinado

En la pelea estelar de ufc 145 de hoy se presentan dos titanes de las mma (artes marciales mixtas).  El actual campeón, Joe Jones, se enfrentará, en una muy esperada pelea, contra el ex-campeón Rashad Evans. Esta pelea era ansiada por el campeón invicto porque considera a Rashad uno de los pocos luchadores de la categoría que está en condiciones de disputarle el título. Compromisos demoraron esta pelea y demostraron el poder devastador de Joe Jones contra Shogun Rua. Joe Jones es simplemente indetenible. Su físico privilegiado y su juventud (es el campeón más joven de la historia de UFC) compensan su técnica y estilo aún en desarrollo. Rashad es un veterano que fue vencido en una sola ocasión, cuando perdió el título contra Lyoto Machida (otra de las pruebas superadas por el campeón)
 Aunque esta no es la primera defensa de Joe Jones es una de las peleas más importantes de su carrera. La victoria de Jones frente a Evans consolidaría su reinado habilitando una prometedora carrera para este joven luchador.
El pronóstico del resultado de la pelea entre Joe Jones y Rashad Evans es una victoria para el campeón. Es muy posible que la pelea llegue a la distancia y obligue al jurado definir esta pelea.
El alcance y potencia de Jones nos pueden mostrar alguna sorpresa explosiva que ponga fin a la pelea antes del quinto round.
Sin duda una de las peleas de mma más importantes del ano.

Demostración Violenta: Ó Sobre la idea del pacifismo

-Yo prefiero la demostración pácifica, como Ghandi- muchos dicen respecto a la mejor postura frente a la dominación e injusticia. Lo interesante de la posición pacifista es que asume que el propio pacifismo será adoptado por el otro. Algo así como si el dominador, frente a los dominados, que le disputan dicha dominación por medio de una manifestación pacífica (pero que ya en su simple manifestación está presente una fuerza), diga, ya que son pacíficos no voy a necesitar que usar la violencia para volverlos a dominar.
Esto, en alguna clave utilitaria, nos podría hacer pensar el pacifismo como un táctica y una estrategia. La diferencia estaría en el papel que este juega en un plan o programa político, concretamente en una lucha contra-hegemónica, algo que por sí está implicito en el pacifismo. El pacifismo lo ejercen los que no tienen el poder. Jamas un poderoso será pacifista. Pero un pacifista necesariamente será débil o estará dominado por alguien más.
Podríamos pensar el pacifismo como la política de los dominados o sin poder. En este sentido el pacifismo no es una posición política virtuosa sino una consecuencia de un estado de dominación que no permite otro despliegue político que el pacifismo. Esto es, manifestarse con la condición de ser pácificos, es decir, renunciar a la fuerza, la violencia, que en definitiva constituye cualquier orden político.
Moraleja:: Haga algo por la paz. Mate a un pacifista.

jueves, 19 de abril de 2012

Walter Benjamin y el pendejo que se cae de borrachera mientras mea

La Biblia y el Calefón vs. El Borracho y la Historia
Reflexiones profanas en torno a Walter Benjamin

Está obra sobre teoría estética está inspirada en dos cosas, o como estas dos cosas confluyeron en una sola cosa. Por un lado está el efecto, la sensación que provoca acercarse a la obra de Waler Benjamin (en este caso por haber publicando un fragmento de la tarea del traductor) y el efecto estético de ver este texto publicado en este blog junto a una foto de un joven en estado de ebriedad orinando sobre una cerca mientras cae al suelo casi en estado de inconsciencia. El algún sentido de una teología benjaminiana esto está entre la herejía y un exabrupto de una iluminación profana, un acto de irrupción espontánea que permite el acceso a un estado extra-cognitivo. Lo que en el porteno vulgar se llama "Me cayó la ficha". Cuando esta representación permite una experiencia inmediata con algún elemento que apele a una subjetividad que le permita concebirse como parte de una universalidad como puede ser la humanidad. *

La cuestión estética y la imágen del joven desvaneciente, además de introducir esa tensión herética de la obra de arte, literaria si se quiere en este caso y la "baja" o fotografía vulgar y en una cuestión de fondo, la historia misma, o la crítica de la historia como la posibilidad de crear puntos de vistas para mirar un momento (puede ser presente) tomando distancia, pero contando con el conocimiento previo, la cultura, la ideología de la cultura o situación que se está por estudiar poniendo en pausa ese mismo dispositivo que hace posible la comprensión del acontecimiento.
Justamente la lógica de este enfoque es poder hacer historia del presente, lo que por una cuestión de demarcación, de clasificación arbitraria, hace caer en la categoría de la crítica literaria. Esto más que pensar la crítica literaria como una historia del presente es poder pensar una crítica historia del presente que puede incluir una crítica de la literatura o hasta incluso de la cultura (en el sentido más amplio de la palabra) y el conocimiento.
En este sentido este acto estético -la fotografía- como producción de la "baja" cultura, o cultura de masas o popular (para ser un poco más contemporáneo) es un objeto de análisis de la historia (y hasta incluso del conocimiento).
La cuestión blasfema tiene que ver con esta pretensión, hacer historia de fotografías sacadas desde celulares en noches de parranda y borrachera y que justamente esta imagen muestre uno de los puntos más ingenuamente bajos y patéticos de la juventud (si se quiere, y con mucha ironía: de la humanidad!).
Este acto estético de resaltar lo abyecto, contraponer con tanta fuerza semejante transgresión a los textos sagrados, compilados por sus discipulos (o Salieris), de generar ese efecto de contraste, rechazo, incluso absurdo -específicamente por dedicar la pieza a Walter Benjamin, a la estética y la historia- permite senalar el extranamiento, la distancia que se intenta crear entre entre la mirada del historiador y aquel devenir que se desplaza frente a sus ojos.
Nuestro joven es un talismán que utilizamos en esta "sesión" (como en un acto religioso) para nuestro ritual de extranamiento y distanciamiento del presente que nos permite insertarlo en un continuo que posee una fuerza propia que tracciona continuamente este presente siempre actualizado.
Así como hablamos de lo estético, hablamos de lo teológico. El gran atractivo de este modelo es el elemento mesianico. Esto es, estar -desde este de punto crítico- del historiador del presente, que como en la sala de proyección de Tyler Durden (El Club de la pelea), donde el proyeccionista se permite un acto transgresor, filtrar fotogramas que se imprimirán (y crearán representaciones) en la cabecitas de los ninos que ven esa película.
Podemos pensar que Benjamin piensa en esta posibilidad, la de, teniendo acceso a este punto de vista privilegiado, intervenir sobre el presente, esto es, la historia. La idea de poder itroducir rupturas en los continuos, como Tyler Durden que logra filtrar pequenos fotogramas que de a poco irán construyendo una nueva consciencia, una consciencia que además de estar lista, está dispuesta a reemplazar por completo los fotogramas de las películas anteriores por fotogramas de nuevas películas que nos cuenten nuevos relatos, relatos inspiradores, que permitan cambiar la lógica de nuestro tiempo.
En este caso utilizamos, arbitrariamente, la foto del borracho para fetichizar un aspecto abyecto de nuestro presente. Algo muy presente pero muy difícil de mirar, contemplar, con una mirada de risa o tristeza, pero no forma parte de los anaqueles de la historia. En otras palabras la historia que no forma parte de la historia. Y aquí no es una cuestión de banalización de la historia sino el efecto de esta subjetividad que ve en algo abyecto, completamente nublado a la historia un acontecimiento que concatena una serie de elementos que dan sentido a la situación en un sentido de complitud. Esto es, el joven borracho que orina mientras cae ya no es el joven borracho que orina mientras cae sino una situación (porque alguien sostiene la cámara) y habrán estado en una mesa, con características, ornamentos típicos de una cultura, compartiendo una reunión o algún tipo de tertulia en la que habían juegos de palabras, que se corresponden a lenguas con tradiciones de producción y consumo de distintas bebidas alcohólicas pueden ser destiladas o fermentadas y allí, en esa descripción de estos elementos (no como en el naturalismo muerto) sino como en una alquimia de sentido. 

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*El tema con Benjamin, que a pesar de haber probado Hachís no llegó a las sustancias alucinógenas (propiamente dichas) que le habrían permitido pensar, al menos experimentar -por fuera de la estructura del lenguaje- formar parte de universales que propasan con vastidad a la humanidad, llendo a la naturaleza, como parte orgánica del uno humano, e inclusive el universo y las energías cósmicas (Salvia Divinorum)

** Esta es una reflexión filosófica discepoleana en el sentida de la biblia y el calefón, o en este caso, el borracho y la historia

Borracho, meando y cayendo

Está foto más que bizarra es patética, un adolescente borracho con los pantalones bajos orinado una cerca y cayendo al piso de su estado de ebriedad. El joven está muy borracho.

Walter Benjamin - La tarea del traductor


Walter Benjamin - La tarea del traductor (extracto)

En todo caso, como consecuencia de este intento de explicación elanálisis parece desembocar de nuevo en la teoría tradicional de latraducción, después de haber dado unos rodeos inútiles. Si el parentesco delos idiomas ha de confirmarse en las traducciones, ¿cómo puede hacerlo, sino es transmitiendo con la mayor exactitud posible la forma y el sentido deloriginal? Naturalmente, esta teoría no podría expresar el concepto de dichaexactitud, ya que no lograría justificar lo que es esencial en una traducción.Ahora bien, el parentesco entre los idiomas aparece en una traducción demanera más intensa y categórica que en la semejanza superficial eindefinible de dos obras literarias. Para comprender la verdadera relaciónentre el original y la traducción hay que partir de un supuesto, cuyaintención es absolutamente análoga a los razonamientos, en los que lacrítica del conocimiento ha de demostrar la imposibilidad de establecer unateoría de la copia. Si allí se probara que en el conocimiento no puede existir la ob-132 jetividad, ni siquiera la pretensión de ella, si sólo consistiera enreproducciones de la realidad, aquí puede demostrarse que ningunatraducción sería posible si su aspiración suprema fuera la semejanza con eloriginal. Porque en su supervivencia —que no debería llamarse así de nosignificar la evolución y la renovación por que pasan todas las cosas vivas — el original se modifica. Las formas de expresión ya establecidas estánigualmente sometidas a un proceso de maduración. Lo que en vida de unautor ha sido quizás una tendencia de su lenguaje literario, puede haber caído en desuso, ya que las formas creadas pueden dar origen a nuevastendencias inmanentes; lo que en un tiempo fue joven puede parecer desgastado después; lo que fue de uso corriente puede resultar arcaico mástarde. Perseguir lo esencial de estos cambios, así como de lastransformaciones constantes del sentido, en la subjetividad de lo nacidoulteriormente, en vez de buscarlo en la vida misma del lenguaje y de susobras —aun admitiendo el psi-cologismo más riguroso— significaríaconfundir el principio y la esencia de una cosa o, dicho con más exactitud,sería negar uno de los procesos históricos más grandiosos y fecundos de lafuerza primaria del pensamiento. E incluso, si pretendiéramos convertir elúltimo trazo de pluma del autor en el golpe de gracia para su obra, nolograría salvarse esa fenecida teoría de la traducción. Pues así corno el tonoy la significación de las grandes obras literarias se modifican por completo con el paso de los siglos, también evoluciona la lengua materna deltraductor. Es más: mientras la palabra del escritor sobrevive en el idioma deéste, la mejor traducción está destinada a diluirse una y otra vez en eldesarrollo de su propia lengua y a perecer como consecuencia de estaevolución. La traducción está tan lejos de ser la ecuación inflexible de dosidiomas muertos que, cualquiera que sea la forma adoptada, ha deexperimentar de manera especial la maduración de la133 palabra extranjera, siguiendo los dolores del alumbramiento en la propialengua. Si es cierto que en la traducción se hace patente el parentesco de losidiomas, conviene añadir que no guarda relación alguna con la vagasemejanza que existe entre la copia y el original. De esto se infiere que el parentesco no implica forzosamente la semejanza. Y aun así el concepto dela afinidad se halla a este respecto de acuerdo con su empleo más estricto,ya que no es posible definirlo exactamente basándose en la igualdad deorigen de ambas lenguas, aun cuando, como es natural, para ladeterminación de ese empleo más estricto siga siendo imprescindible lanoción de origen. Dejando de lado lo histórico ¿dónde debe buscarse el parentesco entre dos idiomas? En todo caso, ni en la semejanza de lasliteraturas ni en la analogía que pueda existir en la estructura de sus frases.Todo el parentesco suprahistórico de dos idiomas se funda más bien en elhecho de que ninguno de ellos por separado, sin la totalidad de ambos, puede satisfacer recíprocamente sus intenciones, es decir el propósito dellegar al lenguaje puro. Precisamente, si por una parte todos los elementosaislados de los idiomas extranjeros, palabras, frases y concordancias, seexcluyen entre sí, estos mismos idiomas se complementan en susintenciones. Para expresar exactamente esta ley, una de las fundamentalesde la filosofía del lenguaje, hay que distinguir en la intención lo entendidoy el modo de entender. En las palabras Brot y pain lo entendido es sin dudaidéntico pero el modo de entenderlo no lo es. Sólo por la forma de pensar constituyen estas palabras algo distinto para un alemán y para un francés;son inconfundibles y en último término hasta se esfuerzan por excluirse.Pero en su intención, tomadas en su sentido absoluto, son idénticas ysignifican lo mismo. De manera que la forma de entender estos dos,vocablos es contradictoria, pero se complementa en las dos lenguas de lasque proceden. Y a decir 134verdad se complementa en ellas la forma de pensar en relación con lo pensado, Tomadas aisladamente, las lenguas son incompletas y sussignificados nunca aparecen en ellas en una independencia relativa, comoen las palabras aisladas o proposiciones, sino que se encuentran más bienen juna continua transformación, a la espera de aflo-írar como la puralengua de la armonía de todos /esos modos de significar. Hasta ese momento ello permanece oculto en las lenguas. Pero si éstas se desarrollanasí hasta el fin mesiánico de sus historias, la traducción se alumbra en laeterna supervivencía de las obras y en el infinito renacer de las lenguas,como prueba sin cesar repetida del sagrado desarrollo de los idiomas, esdecir de la distancia que media entre su misterio y su revelación, y se vehasta qué punto esa distancia se halla presente en el conocimiento.En todo caso, esto permite reconocer que la traducción no es sino un procedimiento transitorio y provisional para interpretar lo que tiene desingular cada lengua. Para comprender esta singularidad el hombre nodispone más que de medios transitorios y provisionales, por no tener a sualcance una solución permanente y definitiva o, por lo menos, por no poder aspirar a ella inmediatamente. En cambio el desarrollo de las religionestiene un carácter mediato, porque hace madurar en los idiomas la semillaoculta de otro lenguaje más alto. Así resulta que la traducción, aun cuandono pueda aspirar a la permanencia de sus formas —y en esto se distinguedel arte— no niega su orientación hacia una fase final, inapelable ydecisiva de todas las disciplinas lingüísticas. En ella se exalta el originalhasta una altura del lenguaje que, en cierto modo, podríamos calificar desuperior y pura, en la que, como es natural, no se puede vivir eternamente,ya que no todas las partes que constituyen su forma pueden ni con muchollegar a ella, pero la señalan por lo menos con una insistencia admirable,como si esa región fuese135el ámbito predestinado e inaccesible donde se realiza la reconciliación y la perfección de las lenguas. No alcanza tal altura en su totalidad, pero talaltura está relacionada con lo que en la traducción es más quecomunicación. Ese núcleo esencial puede calificarse con más exactituddiciendo que es lo que hay en una obra de intraducible. Por importante quesea la parte de comunicación que se extraiga de ella y se traduzca, siempre permanecerá intangible la parte que persigue el trabajo del auténticotraductor. Ésta no es transmisible, como sucede con la palabra del autor enel original, porque la relación entre su esencia y el lenguaje es totalmentedistinta en el original y en la traducción. Si en el primer caso constituyenéstos cierta unidad, como la de una fruta con su corteza, en cambio ellenguaje de la traducción envuelve este contenido como si lo ocultara entrelos amplios pliegues de un manto soberano, porque representa un lenguajemás elevado que lo que en realidad es y, por tal razón, resultadesproporcionado, vehemente y extraño a su propia esencia.
Estaincongruencia impide toda ulterior transposición y, al mismo tiempo, lahace superflua, ya que toda traducción de una obra, a partir de un momentodeterminado de la historia del lenguaje, representa, en relación con unaspecto determinado de su contenido, las traducciones en todos los demás.Es decir que la traducción transplanta el original a un ámbito lingüístico más definitivo —lo que, por lo menos en este sentido, resulta irónico—, puesto que desde él ya no es posible trasladarlo, valiéndose de otratraducción y sólo es posible elevarlo de nuevo a otras regiones de dichoámbito, pero sin salir de él. No por azar la palabra «irónico» puedehacernos recordar aquí ciertas argumentaciones de los románticos. Éstosfueron los primeros que tuvieron una visión de la vida de las obras, de lacual la traducción es la prueba suprema. Claro está que apenas lareconocieron como tal y que dirigieron más bien toda su atención a136la crítica, que representa igualmente, aunque en una proporción menor, unacircunstancia importante para la supervivencia de las obras. Pero auncuando su teoría se refirió difícilmente a la traducción, la grandiosa obra detraductores que cumplieron coincidió con un sentimiento de la esencia y dela dignidad de esta forma de actividad. Este sentimiento —como todo parece indicarlo— no es forzosamente el más poderoso en el escritor. Yhasta es posible que éste, en su calidad de autor, lo considere insignificante. Ni siquiera la historia apoya el prejuicio tradicional según el cual lostraductores eminentes serían poetas y los poetas mediocres pésimostraductores. Muchos de los mejores, como Lutero, Voss, Schlegel, sonincomparablemente más significativos como traductores que como poetas;otros entre los máximos, como Hölderlín y George, no se pueden entender,en el ámbito total de su creación, sólo como poetas, y mucho menos comotraductores. Precisamente por ser la traducción una forma peculiar, lafunción del traductor tiene también un carácter peculiar, que permitedistinguirla exactamente de la del escritor. Esta función consiste en,.encontrar en la lengua a la que se traduce una actitud que pueda despertar en dicha lengua un eco del original. Esta es una característica de latraducción que marca su completa divergencia respecto a la obra literaria, porque su actitud nunca pasa al lenguaje como tal, o sea a su totalidad, sinoque se dirige sólo de manera inmediata a determinadlas relacioneslingüísticas. Porque la traducción, al contrario de la creación literaria, noconsidera como quien dice el fondo de la selva idiomática, sino que la miradesde afuera, mejor dicho, desde en frente y sin penetrar en ella hace entrar al original en cada uno de los lugares en que eventualmente el eco puededár, en el propio idioma, el reflejo de una obra escrita en una lenguaextranjera. La intención de la traducción no persigue solamente unafinalidad137distinta de la que tiene la creación literaria, es decir el conjunto de unidioma a partir de una obra de arte única escrita en una lengua extranjera,sino que también es diferente ella misma, porque mientras la intención deun autor es natural, primitiva e intuitiva, la del traductor es derivada, ideo-lógica y definitiva, debido a que el gran motivo de la integración de las muchas lenguas en una sola lengua verdadera es el que inspira su tarea.Una tarea en la que las proposiciones, obras y juicios particulares no llegannunca a entenderse, pero en la cual las lenguas diversas concuerdan entresí, integradas y reconciliadas en la forma de entender. 

lunes, 16 de abril de 2012

Un Viaje en Tren


Body Art: La obra de arte viva

Hemos mencionado el street art. Algo mucho más primitivo es body art, o el arte del cuerpo. Esta noción de body o art o arte del cuerpo abre un plano y noción del cuerpo como un lienzo, una materia prima que debe ser formada (dar forma) de acuerdo a algún principio estético. El body art estaría relacionado con embellecer el cuerpo (esta es una idea muy general) de una manera muy singular. Esto intervenir el cuerpo de la misma manera que una obra de arte. Hacer de la materia vital el objeto de la obra de arte. Una obra de arte viva.
Si mi cuerpo es un templo debe estar ornamentado como tal.
tatoo, tatuajes, piercing, modificaciones en el cuerpo, alteraciones, protesis, cuerpo, modificado cuerpo intervenido, deleuze cuerpo vitalista, 

Tu propio transformer a escala


Si alguna vez quisiste tener un transformer a escala ahora podés tenerlo. El transformer es a escala gigante.

viernes, 13 de abril de 2012

Una mirada absurda sobre el acontecimiento


Si pensamos un acontecimiento como “una singularidad universal”. Un hecho que implica una posibilidad que está abierta a ser intervenida -aunque su condición necesaria es la nada, el vacío (Sartre)- por practicamente cualquier cosa. La idea de acontecimiento como algo que desborda una situación y se impone en ese espacio vacío de la nada como algo interpretable para un sujeto. Esta foto es un excelente ejemplo -psicodélico (pero aún filosóficamente válida)- del acontecimiento. De este múltiplo abierto de posibilidades que desborda la estructura de la posible con una violencia que permita pasar por alto lo acontecido.

Consideración Intempestiva sobre la cultura filistea

Consideración Intempestiva sobre la primer consideración intempestiva de Nietzsche: 

Si alguien desprecia más que Nietzsche la cultura filistea alemana representada en Strauss y su época soy yo. Me rompe el corazón -en absoluto- que la grandiosa victoria de Alsacia y Lorena no pueda manifestar en su complitud la grandeza de la cultura alemana. O al revés, como esa cultura victoriosa no es capaz de asumir su propia grandeza con toda la gloria y pompa que eso requiere. Pobre Fredrich -testigo- de la cobardía, -él lo llama (como un hábito no superado de su padre) filisteismo- de la cultura alemana en asumir su grandeza, ya no en un ámbito, un dominio de la técnica específica, sino por algo agregado y superior a las partes en sí mismas, sino en un todo cualitativo que es la cultura. Evidentemente -para Nietzsche- Alemanía posee una cultura genuina, superior, pero que no posee el coraje de asumir lo que esto implica ejercer una superioridad estética y por tanto moral, en nada más y nada menos que Europa, que es lo mismo que decir el mundo mismo. Esto desagarra al joven Fredrich que a pesar de reconocer que esta cultura alemana ha alcanzado la madurez, que ha conseguido un estilo que da unidad y le permite distinguirse como cultura alemana. El estilo, este elemento que brinda sentido, unidad y complitud a la cultura, es algo que los alemanes han alcanzado. Aunque Nietzsche encuentra en este estilo una fórmula carente de demanda de toda originalidad. En otras palabras, que hace de cualquier obra de la cultura alemana, una obra filistea, (porque deposita en su estilo todo aquello sustantivo que hace de ella una obra de arte). El Filisteo -como en la figura bíblica (otra de mis referencias favoritas junto a la cultura alemana) es un (pueblo) un sujeto (un espíritu) cobarde, mezquino, que marca un límite de una ética, una razón que debe ser aislada con el fin de no contaminar las costumbres del pueblo de dios- es el que se ha apoderado del usufructo de una grandeza cultural que no tuvieron que ganar sino que fue heredada como un el espiritú de la germanitud. Strauss quiere actualizar una moral, una ética, para esta cultura, en una nueva fé. Strauss vuelve a la cuestión de la la fé desde una nueva perspectiva, una perspectiva moderna, una perspectiva de la ciencia y la técnica que habían forjado esa grandeza de la cultura alemana. Aquí es una sugerencia de Strauss o una sutileza de Nietzsche que esta nueva razón, la ciencia, la técnica, se han vuelto una nueva fé. De allí a decir que Dios ha muerto hay un paso. Y solo tres pasos a decir que los alemanes fueron quienes lo mataron en Auswichtz. Esa misma cultura gloriosa ocupó el lugar de dios y realizaron un reino de desenfreno humano que dio lugar de una vez por todas al filisteismo verdadero. Para cerrar esta consideración tan intempestiva como irrelevante con una reflexión. Acaso hay mayor grandeza en poseer una cultura filistea que es consciente que es filistea o una cultura filistea que no es consciente de su condición y se considera una cultura “grandiosa”? En palabras comunes, vale más la nave del capitán Beto o la película “Caballo de Guerra” (que nos trata de mostrar la superioridad moral, no de la “animalidad” que persevera en un lugar tan hostil; sino en la posibilidad [de poder] contar semejante moraleja)?

En otras palabbras, no hay algo de virtuoso en una cultura filistea que se considera tal? No tiene mayor valor estético y de por sí ético ser genuino, leal a una cultura filistea, que pretender una cultura triunfalista que en definitiva, también es filistea?

Street Art - Arte Urbano - El Arte al alcance de la gente

El street art, que sería una intervención artística en entornos urbanos son una forma de expresar el arte utilizando el espacio publica de las urbes. Esta forma creativa de embellecer el entorno urbano y llevar el arte (sacándola del lugar sagrado del museo y la galería) al hombre común, de la calle.

Existen distintos estilos, corrientes y contenidos en sus mensajes. Están de los abstractos, los figuralistas, los críticos, así como las técnicas que se utilizan, desde el stencil, aerografo, pincel y láminas impresas. Esto también está relacionado con la dispersión de este fenómeno que se da de forma dispersa e independiente en distintas ciudades del mundo.

La opinión y legislación respecto a esta actividad es distinta en cada país. Existen Legislación que hace que el street art sea ilegal.

En muchos casos deberíamos diferenciar las distintas maneras en las que se puede intervenir el espacio urbano en pos de haceer de estas junglas de cemento y acero lugares más amigables, orgánicos y llenos de arte, para hacer la vida en la ciudad un acontecimiento más significativo.

Juventud, Divino, Tesoro

Solo en el momento de la pre-adolescencia se pueden realizar cosas tan carentes de prudencia que solo se explica por esta incapacidad de superar la etapa narcisista de su desarrollo psíquico. En otras palabras, se creen omnipotentes y por ende inmortales, lo que explica este tipo de proezas infantiles

Willie Nelson: Marihuana


I think people need to be educated to the fact that marijuana is not a drug. Marijuana is a flower. God put it here…” – Willie Nelson


"Creo que la gente necesita ser educada en los hechos de que la marihuana no es una dorga. La marihuana es una flor. Dios la puso ahí....” – Willie Nelson

El Amor en Tiempos de Eurocrisis



El Amor en Tiempos de Eurocrisis

Die Antwoord: Pibes villeros hay en todas partes


Die Antwoord es una banda de rap/hip-hop sudafricana que en su esencia ees una especie de "crossover" de los wachiturros y los pibes chorros. En muchos sentidos Die Antwoord contiene ese elemento marginal pero con la particularidad que es una banda de blancos pobres (White Trash) en un país que durante mucho tiempo y aún los blancos son una minoría privilegiada.
En este sentido Die Antwoord es la paradoja blanca en el énclave africano. El "negro" blanco.
Pero esta parejita Boer de "negros" rubios están dando que hablar fuera del continente africano. Podemos también pensar en Die Antwoord en fenómeno singular que no por eso es más genial que las nadas locales ya mencionadas.
No deja de ser una referencia curiosa que nos muestra algunos paralelismo en el desarrollo de las culturas populares en las mismas latitudes.
La refencia indispensable es el video "Enter the Ninja", que más que volverlos fans de la banda los puede llegar a espantar de lo que han hecho los genes arios en el continente negro.
No somos los únicos con pibes chorros.
http://dieantwoord.com/

jueves, 12 de abril de 2012

Germán Pérez y Ana Natalucci: nterés, identidad y sujetospolíticos en las nuevas formas de conflictividad social


Germán Pérez y Ana Natalucci

18 público y la producción -el medio que constituye la población en el léxico foucaultiano-, lamultitud operará desestabilizando los flujos que el Imperio impulsa y controla por su capacidadespontánea de subvertir la circulación a través del éxodo y la deserción como condicionesantropológicas. Según esta caracterización, lo que las luchas pierden en posibilidades dearticulación horizontal lo ganan en la intensidad de sus intervenciones. El Imperio constituyeuna victoria paradójica del proletariado industrial ya que su internacionalismo se realiza en unsistema fluido e inestable y, consecuentemente, expuesto a que diversas luchas singularesafecten directamente el nervio central del poder imperial. En definitiva, si el desafío del pueblocomo sujeto político consistía en su articulación orientada hacia la unidad de acciónestableciendo un enemigo definido, el capitalismo postfordista promueve un nuevo tipo deconflictividad cuyo sujeto encuentra su poder subversivo en la intensidad de sus intervencionessingulares, resistiendo toda forma de representación y/o articulación que se presentan comolas dos principales modalidades de captura de su poder transformador.Ahora bien, asumiendo la mutación social que supone el advenimiento de lo queFoucault denomina sociedades de seguridad y Hardt y Negri, siguiendo a Deleuze, sociedadesde control, cabe preguntarse por la definición de la multitud como sujeto político privilegiadoque realizan los autores. Principalmente, resulta cuestionable el carácter espontáneo einmanente al despliegue del capitalismo postindustrial que marca la explicación de laemergencia de la multitud. Jacques Rancière (2002) coloca este análisis en la larga tradiciónmarxista a la que denomina “metapolítica”: considerar al despliegue de las fuerzas productivascomo dotado de una teleología inmanente que conduce a la realización de lo que Marxdenomina la “humanidad socializada”. Efectivamente, para Hardt y Negri, las sociedades decontrol al movilizar productivamente la comunicación y el afecto producen una expansiónespontánea de la conflictividad social que se realiza en el surgimiento de la multitud; sujetopolítico múltiple y con una potencia subversiva que supera a la del proletariado industrial,sometido a la disciplina de la fábrica y la dominación del estado nación.Sin embargo, argumenta Rancière, este tipo de teoría política suprime la instanciaespecíficamente política de la distorsión, aquella dónde un nombre de sujeto impugna larepresentación de las partes de la comunidad como un todo constituido en positividad social. Elantagonismo político, el modo de enunciación específico de un sujeto que, como hemospropuesto, no sólo impugna la distribución de los recursos sino las propias reglas que lahabilitan y la legitiman, queda en la lectura metapolítica reabsorbido en el despliegueteleológico de la sociedad. Según el autor francés, frente al imaginario metapolítico deldespliegue inmanente de las fuerzas productivas el pensamiento de los sujetos político deberecuperar la fuerza disruptiva del desacuerdo democrático:“Los sujetos políticos no se identifican con ‘hombres’ o agrupamientos depoblaciones, ni con identidades definidas por textos constitucionales. Sediferencian siempre por un intervalo entre identidades, sea que esténdeterminadas por las relaciones sociales o por las categorías jurídicas. []Sujetos políticos existen en el intervalo entre diferentes nombres de sujeto. 19 Hombre y ciudadano son nombres de este tipo, nombres de lo común cuyaextensión y comprensión son igualmente litigiosas y que por esta razón seprestan a una suplementación política, a un ejercicio que verifica a quésujetos se aplican esos nombres y de qué poder son portadores” (2006: 85-86). Lo que implica el proceso democrático es la acción de sujetos que, trabajando sobre elintervalo entre identidades, reconfiguran las distribuciones de lo privado y lo público, loparticular y lo universal, el interés y el derecho, el estado y la sociedad, en definitiva, indagannuevas formas de gubernamentalidad. Recuperamos aquí la máxima foucaultiana según la cualel gobierno de los hombres no es del orden de la imposición de los gobernantes a losgobernados, sino una práctica que fija la definición y la posición respectiva de los gobernados ylos gobernantes entre sí y con referencia a los otros. Pero esta concepción del litigio y lossujetos políticos no puede pensarse en el orden de la inmanencia de lo social como esenciaautopoiética, sino que requiere un pensamiento de la especificidad de lo político democrático.Al respecto, Paolo Virno (2003), otro autor italiano preocupado por el análisis de lamultitud, sugiere que el desarrollo hipertrófico en el capitalismo postfordista del “intelectogeneral” -la movilización de las capacidades comunicativas y afectivas básicas de la especiecomo fuerzas productivas- conduce al peor de los escenarios sin la conformación simultáneade una “esfera pública no estatal”. Sin esta eventualidad, lejos de quedar abolida, la soberaníaestatal se refuerza como aparato técnico-administrativo y represivo destinado a capturar yfuncionalizar el excedente intelectual y comunicativo que generan las nuevas formas deproducción; en tal caso estamos, advierte Virno, en el reino de “lo siniestro”. Nos parecefundamental la intervención de Virno en la medida en que ofrece una alternativa, quepodríamos llamar republicana, frente al optimismo espontaneísta en el desarrollo de las fuerzasproductivas, reponiendo el problema de las mutaciones del estado en el actual contexto detransformación del capitalismo. Esa “esfera pública no estatal” configura los espacios deconstrucción de una voluntad política autónoma donde los sujetos políticos democráticospueden surgir y proliferar. El “intervalo entre identidades” que supone la emergencia decualquier sujeto político requiere de un espacio de aparición que reúna las dos característicasfundamentales que Hannah Arendt (1993) le atribuye a la acción humana: pluralidad -diversidad de puntos de vista en una estructura deliberativa- y natalidad -apertura alsurgimiento de lo radicalmente nuevo-.Compartimos que ninguna concepción sustancialista de la soberanía popular puederesultar la base de un sujeto político emancipatorio en una realidad política desterritorializada,mediatizada y múltiple. Sin embargo, tampoco creemos que la propia dinámica inmanente delcapital engendre espontáneamente el tipo de sujetos que conduzcan a su transformacióndemocrática. Curiosamente, los propios Hardt y Negri sugieren un camino interesante para laconstitución de nuevos sujetos políticos al momento de ofrecer un escueto programa de acciónpara la multitud postfordista. Hablan allí de tres exigencias fundamentales: el reclamo de una 20 ciudadanía global, el derecho al goce de un salario social y el derecho a la reapropiación socialde los medios de producción. Lo curioso, obviamente, reside en que autores que niegan todaespecificidad y autonomía a lo político, considerándola como una forma de alienación de lapotencia de la multitud en el dispositivo de soberanía, recurran para formular sus reclamos auna retórica de derechos. Creemos, más cerca de los textos de Foucault que de lainterpretación de Hardt y Negri, que las formas de gubernamentalidad no se suceden según uncurso teleológico sino que se solapan e imbrican alternando su predominio. Si esto es así, cabepreguntarse por el estatuto de los derechos en el ocaso de la soberanía estatal. Y esprecisamente en una “política de los derechos” (Lefort, 1990) donde encontramos unaherramienta productiva para la apertura de ese espacio público no estatal indispensable para larealización democrática de la potencia de la multitud. Un derecho que apele a la universalidadde la justicia distorsionando la representación cerrada de la comunidad política comoemanación del poder estatal y obligue a todo poder político a justificar las fuentes de sulegitimidad. En ese espacio irrenunciable que la política de los derechos abre entre el poder ysu justificación esperamos escuchar la palabra plena de los sujetos por venir

Tome Logo Jiu-Jitsu

Logo Jiu-Jitsu

Locos de Amor

Esta secuencia de fotos nos muestra a una joven pareja expresando la locura de su amor.
Love Hurts

Experimentos con Animales

Muchas veces observar a los animales en su habitar requiere que el observador se exponga a su objeto. En este caso la exposición del observador fue tan comprometida que su objeto se lo terminó comiendo

Violencia: (MMA) Artes Marciales mixtas y las nuevas formas de ver el cuerpo el goce y el dolor.

Más allá de Zenith atlético que han alcanzado las Artes Marciales Mixtas o el MMA en construir el super atleta, el "ubermensch", el super hombre, esta nueva forma de enaltecer nuestra naturaleza barbáica, y como en una metáfora, la jaula representa el aprisionamiento en el que estamos encerrados cotidianamente para enfrentar en alguna forma, violencia.
La gran virtud de esta nueva modalidad de lucha es su sincera naturaleza salvaje. Casi como una actividad del minuto de odio de Gran Hermano (la novela de Orwell).



Esto dicho desde el espectador. Visto desde el fenómeno mismo, la lucha. Desde el punto de vista de la lucha o el luchador implica reivindicar cierta figura del guerrero. Ya en la presentación de UFC mostraban a los gladiadores preparándose para la lucha. Pero más allá de esta figura greco-romana del luchador, está la mirada sadista, o del Marqués de Sade, quien plantea entre los otros campos posibles de goce sexual el dolor. En este sentido las mma son como un festín para las modalidades mixtas sado-masoquistas. Esto es, crear un ámbito reglamentado para inflingir y recibir dolor, serían para nuestro Marqués de Sade una actividad sexualmente edificante.
Es cierto que el enfrentamiento pugilisitico no se parece en nada al acto sexual convcencional. Pero quiern entienda de artes marciales mixtas entenderá que lo que está en juego es la dominación y sumision, aspectos centrales del tipo de fetichismos en los que nos invita a explorar el marqués.

En otras palabras, las artes mixtas nos abren las posibilidades a explorar campos que la razón moderna siempre ha mostrado como barbárica y retrógrada. 

Sin embargo esta barbarie permite poner en perspectiva nuestra civilidad y nuestra humanidad en tanto posibilidad para encontrar espacio para contrarrestar la violencia instutucional en la que estamos sumergidos cotidianamente.