jueves, 23 de julio de 2009

Analisis del discurso - Textos Infantiles soviéticos.

Uno tiene el testimonio de aquellos que asistian a la escuela primaria en la época de Perón y los manuales escolares, la veneración al líder y al régimen. A pesar de esto cualquier politólogo reconocería la distancia entre los gobiernos de Perón y los regímenes totalitarios como el de la Alemania Nazi y la Unión Soviética en la era de Stalin. Por medio de este material fotográfico tenemos acceso a un libro de adoctrinamiento para niños. El texto se encuentra en ruso con enunciados muy cortos e ilustraciones muy expresivas.
A continuación realizamos un análisis del discurso de este texto a partir de las ilustraciones del libro que hemos titulado -intuitavamente- Vladito quiere ser un buen soviético.

Vladito quiere ir a la escuela para aprender a leer y escribir y así ser un buen soviético.
Porque con el comunismo hemos barrido toda la superchería devolviéndola a los libros que es donde pertenece.
Porque mientras la burguesía envenena a los campesinos las religiones traicioneramente se aprovechan del trabajo ajeno para pasarla bomba.
Porque las enseñanzas de los libros sagrados es una patraña que utiliza la burguesía para dominar al proletariado.
Pero un día los proletarios utilizaron la fuerza de su trabajo para expulsar a los burgueses y los sacerdotes para poder trabajar las tierras.
De las que se beneficiaba el credo que consumia el alimento afanosamente.
Porque el pensamiento religioso oscurantista es como una araña que te atrapará en sus redes.
Porque la revolución nos sacó de la ignorancia, la mugre y el oscurantismo religioso y nos dio las ciencias y el conocimiento.
Tampoco te engañes, Gandhi parece bueno y estar con el pueblo pero en realidad arregla con la oligarquía.
Y acá la revolución trajo a un hombre nuevo, un obrero que con su trabajo produce los engranajes para un nuevo mundo.
Por eso los niños como Vladito tienen que resguardarse de lo que dicen las religiones, tanto la judía, la católica, la ortodoxa y el islam.
Por eso desde la revolución la gente ya no va a los templos sino a las fábricas que allí es donde se trabaja.
Por eso los nenes como Vladito no tiene que prestar atención -como dicen los curas- en el cielo, sino tener los pies en la tierra.
Porque detrás de toda la magia religiosa hay un truco.
Por eso el comunismo ha echado al papa de nuestras tierras.
Porque en definitiva la iglesia es una entregadora de los fascistas.
Por eso los nenes inteligentes como Vladito cuando leen los textos religiosos se rien de todas las cosas absurdas que dicen.
Porque con las creencias de las religiones hay superstición y hambre, con la ciencia y la tecnología hay alimento en abundancia.
Ojo con el nazismo, que lo único que trae es guerra.
Mientras que en el resto del mundo la religión le permite al imperialismo esclavizar a los hombres de otros pueblos para saquearles sus riquezas.
La religión está ciega de ignorancia.
Por eso Vladito se tiene que deshacer de todo las cosas que tengan que ver con la religión.
Y luchar contra la religión y sus talismanes con la tecnología y el trabajo.
Porque en la Unión Soviética no permitimos que entren los tentáculos del nazismo.
Toda la gente que va por ahí tratando de convencer a la gente con patrañas religiosas son marionetas controlados por otros.
Después de todo no está tan malo lo que dice este libro. Se debería reeditar para llevar esta joya literaria a las nuevas generaciones.