jueves, 10 de septiembre de 2009

Estudios sobre la metáfora: Anaconda se comió un gato

Si Usted ingresa en su buscador de internet -Google- la frase "Anaconda se comió un gato" un gato aparece esto. Lo que pone aquí en evidencia Google -un sistema que para el que la semántica aparece como algo imperceptible- es la cuestión del sentido literal y el sentido metafórico. ¿Cuál es la lógica detrás las metáforas, la ironía y el sacasmo?

Esto es lo que se llama un desplazamiento semántico, la lógica detrás de las metáforas, donde se reemplaza el sentido literal por uno metafórico.
La metáfora es una figura retórica (tropo) que sustituye una palabra literal por una palabra figurativa. La metáfora genera un sentido de amplitud o prolongación del sentido por medio del deslizamiento del sentido literal de una palabra por uno figurativo.
Clasicamente se pensaba la metáfora como una función decorativa del lenguaje. Modernamente con la modulación y la función afectiva del discurso. Contemporáneamente (y a partir de desarrollos teóricos como los de Derrida o Ernesto Laclau) podemos pensar la metáfora como algo con mayor alcance, algo que posee un gen político.
Los desplazamientos semánticos como los de las metáforas ilustran la lógica del funcionamiento del aparato psíquico (como lo describe Freud) y los procesos por los que se establecen las identidades, que -en una lectura contemporánea diríamos- son políticas.
En una lectura ultra-radical de la teoría de Laclau de la hegemonía (y del populismo) podríamos decir que en la metaforización de las demandas sociales es una fuente de radicalizar la democracia. Esto es, por medio de desplazamientos semánticos -entre significantes- de lo que se pide se puede hacer posible que todos pidan por los demás al mismo de tiempo mantener su demanda particular.
En los desplazamientos semáticos -como los de las metáforas- se puede hacer posible que un significante articule equivalencialmente una serie de demandas distintas. Esto es, que por medio de una demanda se busque reivindicar una serie de demandas que no necesariamente tengan que ver entre ellas.
A partir de esto podemos pensar que el significante que encarna a esta serie de demandas es una metáfora de las demandas que se encadenan en la articulación.
En este sentido las metáforas serían elementos poderosos y peligrosos.
En otra lectura libre de Ranciere podríamos pensar que la metáfora permite darle al discurso una dimensión estética que de por sí es significante.
La reflexión final haría referencia al dominio clásico de la metáfora, la retórica. Los tropos (o las figuras retóricas o formas de manipulación de los valores) son recursos retóricos para la persuación. En este sentido las metáforas son una estrategia para persuadir.
Deberiamos pensar entonces pensar en metáforas que inspiren y persuadan a un sistema político más justo.

Referencias Particulares:

Derrida, J. "La metáfora en las fronteras de la deconstrucción"
Laclau, E. "Hegemonía y Estrategia socialista", "La Razón populista"
Ranciere, J. "El inconsciente Político"

Referencias Generales:

Paul Ricoeur (Teoría de la interpretación: discurso y excendente de sentido)