lunes, 4 de diciembre de 2006

Erza Pound: Al margen de la invisibilidad de Venuti

Erza Pound: Al margen de la invisibilidad de Venuti






(...)

Mine eyes upon new colours.

O winds, what wind can match the weight of him!

E. Pound "Speech for psyche in the golden book of apuleius"

(...) Pound's translations put foreign texts in the service of a modern poetics (...)

L. Venuti "The translator's Invisibility"



El impacto que provocó en mi la poesía y el trabajo de Ezra Pound empalidecieron brutalmente el texto de Venturi. En “The Translator’s invisivility” Venturi presenta la posición respecto a la traducción de los poetas modernos americanos como Bunting, Eliot y por sobre todo, la de Ezra Pound.

La posición de estos poetas pone de manifiesto la dificultad de reproducir códigos culturales, así como valores singulares que pueden no existir en otras culturas o que han sido perdidos en el tiempo. Ante el problema que tuvieron que asumir estos poetas frente a la traducción de textos extranjeros al inglés la posición que tomaron fue la de adoptar cierta autonomía del texto original. Esta autonomía respecto del texto original resultó, lo que en opinión de muchos, en una domesticación de valores culturales ajenos que no poseen sustitutos en la lengua a la que se traduce. Al mismo tiempo este recurso tiene un doble uso, por un lado –lo ya mencionado- la domesticación; mientras que por el otro permite establecer la distancia y el extrañamiento necesario para provocar el efecto del texto original. Esta autonomía llegó al punto de hasta pretender que un poema traducido es un nuevo poema.




De esta manera, esta corriente moderna, encabezada por los mencionados poetas norteamericanos buscaba establecer cierta independencia en el acto de la traducción. Aún así Buntinng centra su preocupación del proceso de domesticación que sufre el texto al transitar la traducción desprendiendo lo extraño u extranjero del texto .

Esta posición estaba establecida por una agenda política, es decir intereses que se buscaban con esta actividad. Esta cuestión problemática sigue siendo parte de la forma en que deben ser tratadas las diferencias insolayables de los valores de distintas culturas.

En este sentido la cuestión de la interpretación adquirió un peso de suma importancia, aunque no aseguro mantener la singularidad del original traducido. La posición de T.S. Eliot, más rígida en este principio, hizo asumir a la traducción moderna como una forma de domesticación de los textos extranjeros.

El caso de Pound es aún más complejo, no solo, por como dice el autor, la inconsistencia de su postura respecto a una teoría de la traducción, sino también por lo que omite; que el mismo Pound no solo traduce de una vasta variedad de lenguas como el italiano, el francés, como así el japonés –entre otros-; sino que también estas traducciones no son de textos contemporáneos. Esto exige a Pound en cierto punto rescatar usos arcaicos de su propia lengua para reproducir pasajes que utilizan modos y formas ya abandonados por la misma lengua de origen de la que se trata de traducir.

La dificultad de restaurar, por medio de la traducción, poesía medieval, con valores perdidos para la cultural occidental, podía llegar a ser saldada con la creación de un nuevo poema, que por medio de la interpretación, lograra rescatar el significado del original, y aún así ser considerada una nueva obra de arte.




A todos esto se debe sumar la peculiar postura política de este poeta. Esta combinación de elementos nos brindan una restauración del texto original que permitía articular aspectos de su agenda política hasta en la poesía de Cavalcanti, en la que hace asumir al poeta una posición anticlerical y racista , aunque cabe mencionar que el valor que Pound combatía más agresivamente era el mercantilismo y la usura. Sin duda existe una enorme preocupación por las cuestiones económicas, y de que manera estas relaciones dominan al mundo, en la poesía de este artista.

Sin duda el efecto provocado por Pound posee ciertas aristas de ambigüedad, como la de restaurar obras y valores ya perdidos y utilizarlos como recursos para una crítica anticomercialista y de una posición democrática radical.

Pero esto sería, como en el caso de Venuti insistir en dejar en el margen algo que escasamente podría ser contenido en el centro. El mismo Pound, ya en 1972, el año de su muerte, y ya en el canto CXX admite:



“He intentado escribir el paraíso

No os mováis

Dejad hablar al viento

Ese es el paraíso

Que los dioses perdonen lo que he hecho

Que aquellos que amo tratan de perdonar

Lo que he hecho”

Sin duda la empresa de la traducción de los cantos de Guido de Cavalcanti representa un desafío de gigantescas dimensiones. La métrica y el ritmo son sin duda dos elementos claves de los que se valió este poeta para llevar adelante esta tarea.




Aunque el artículo de Venuti omita la dedicación de Pound al estudio de la música, esto aún se transparenta en la simple noción de canto, y la clara intención de mantener, por sobre todo un ritmo casi musical por sobre otros elementos como la sintaxis.

Venuti pone de relevancia este aspecto bajo lo que el menciona –e insiste- como interpretación. Que por sobre todo hay una mirada en perspectiva sobre los cantos y es esto, un aspecto más amplio, que solo a la distancia, y no focalizando en el verso, se puede descubrir.

Aquí el mismo Venuti trata una cuestión que claramente no tiene solución: como la persona de Pound. Justamente, la noción de Personae es un recurso que utiliza Pound, a manera de máscara para mantener distancia entre su persona y el enunciador que se responsabiliza de los cantos. Pero esto es tan solo una mascara que no logra más que transformar los rasgos de quien en definitiva se convierte en un nuevo poeta responsable de un nueva obra de arte.

La tensión ambigua entre recuperar lo perdido e introducir algo nuevo desde una perspectiva netamente moderna. Venuti –a juicio personal- busca una salida fácil, aunque no hay salidas fáciles en el laberinto de Pound (aunque sea prestado de Borges).

En este punto me ví obligado a tomar distancia de la cocina y dejar la sartén, que en su aceite evidenciaba más de una fritura. Mi primera hipótesis, la cuál cayó refutada con una inmediatez precoz, era que Pound, frente al prometedor siglo XX que recién comenzaba, quizo buscar en la historia algún otro momento en el que la humanidad haya experimentado semejante “renacimiento” y reintroducir aquellos valores perdidos con un nuevo vigor moderno. La hipótesis se refuta al considerar que los primeras traducciones de los cantos de 1915, esto ya comenzada la primera guerra mundial. Este evento bastaría para desvanecer toda ilusión romántica.

Volviendo a Venuti y cierta sistematicidad, recapitulemos los puntos importantes del artículo en cuestión.

Como ya dijimos Pound abogaba a la autonomía del poeta para crear una nuevo poema que no es sino el resultado de la interpretación de la obra que es considerada como un todo, regida bajo el ritmo más que otras variables como la sintaxis.

Por otro lado mencionamos el uso de los arcaismos como manera de resaltar valores en desuso, y el intento de reflotar algunos de ellos bajo nuevas formas.

Lo que no hemos mencionado aún y que es de suma importancia es la importancia que daba Pound a las traducciones bilingues. Esto claramente se suma a la ambigüedad de la que ya hemos hablado en a que se enfrentan la nueva versión, los nuevos valores y el original ergido en piedra que nos permite incluso poner en duda la nueva interpretación del traductor.

En contra del principio de Pound de usar solo las palabras necesarias, creo haber utilizado mucho más de lo que se requería.

Palabras finales.



Una imagen vale más que mil palabras. Un gran genio pero lo mandaron en cana. También el pibe medio que era un agitador, uno genial, pero agitador al fin. Cuando lo cazaron lo tranquilizaron un poquito recluyéndolo a la traducción del chino.

En fin, no puedo decir mucho más.