Crítica del Discurso de Asunción de Cristina Fernandez de Kirchner: La cosa que dijo y no escuchamos

Que Cristina Fernandez haya pronunciado su discurso sin la necesidad de leerlo no implica que todo lo que haya dicho fuera espontáneo. Muchas cosas estaban predeterminadas al punto que cuando la prensa pudo hablar con Anibal Fernandez, éste con mucha naturalidad pudo recitar los ejes del discurso de la presidenta.
El aspecto que nos gustaría señalar es sobre uno de los primeros puntos del discurso inaugural de la presidenta Cristina Fernandez de Kirchner. En su primer discurso como presidenta Cristina Fernandez habló de los resultados de las elecciones de octubre. Hizo referencia a la diferencia porcentual de los votos que la llevaron a la presidencia en relación a la oposición y a la de los votos obtenidos por su marido, Nestor Kirchner cuatro años atrás, tiene un significado muy específico.
Esta cuestión que involucró hablar de magnitudes, hacer cálculos proporcinales no tenía una finalidad didáctica. Tenía un fin acertativo. No hizo otra cosa que decir que había una nueva hegemonía. Los votos eran clara evidencia de ello. Pero al hablar de hegemonía hablamos de algo más allá de los votos. La hegemonía hace referencia a la manera en que se articula un discurso en una sociedad. La hegemonía como una particularidad que logra establecerse como pretensión de validez universal intenta cerrar la frontera de lo social ubicando en un afuera constitutivo los discursos que no logran articularse en esa lógica articulatoria.
En este caso esto significaría que después del 2001, cuando el discurso neoliberal de los 90 se desplomó, comenzó un nuevo período de rearticulación de un nuevo discurso político hegemónico. En ese escenario de "vacío de poder" se intentaron operaciones articulatorias que llevaron a que el PJ de la provincia de Buenos Aires liderado por el presidente interino Eduardo Duhalde apoyara a Nestor Kirchner como candidato a presidente en 2003.
Esto nos trae nuevamente a las palabras de la actual presidenta. Obteniendo el segundo lugar con 20 y pocos puntos detrás de la fórmula de Carlos S. Menem se preparan para una segunda vuelta que nunca llega y llevan a la presidencia a Nestor Kirchner.
En este escenario comenzó un proceso de articulación de demandas diferenciadas bajo un mismo significante: "derechos humanos". Bajo esta bandera el gobierno logró captar distintas organizaciones sociales y de derechos humanos y al mismo tiempo confrontárse con la iglesia, la sociedad rural argentina, llevando a la centra derecha la oposición.
El espacio de la centro izquierda que desde finales de los 90 venía cumpliendo el rol de oposición fue captada por el gobierno, llevando a que referentes de estas orientaciones se posicionara en el espectro derecho del centro.

Otro comentario interesante del primer discurso de la presidenta: En the ricky esteves experience


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