lunes, 18 de junio de 2012

Años esperando la despenalización

La despenalización de las drogas en la Argentina es algo que se hizo esperar. El testimonio de Olga (reserva su apellido) que recibe que gran entusiasmo la iniciativa de la despenalización de las drogas en la Argentina nos dice: -"Hace años que tengo ganas de fumarme un porro y sentir que al hacerlo ejerzo un derecho democrático. Para serte sincera, nunca me importó que la marihuana sea ilegal, yo la fumaba igual, sin ninguna culpa. Pero ahora que se me reconoce ese derecho que vengo ejerciendo -en calidad de persona adulta, en realidad de vieja, ya tengo mis años (Olga no los quiso revelar). La despenalización por un lado cambia algo y por el otro no cambia nada. No cambia nada porque voy a seguir fumando como siempre fumé. Lo que cambió es que ahora cuando fumo un porro lo hago en condición del ejercicio de un derecho que supimos ganar los activistas, organizaciones cannabicas y los políticos que entre oportunismo y necesidad se sumaron a esta causa. Para festejar esta victoria voy a usar mi pipa de agua un ponerme de la cabeza".
Agradecemos a Olga su testimonio.

Discurso Político: La teoría de Brian

¿Qué es el discurso? ¿Qué relación guarda éste con la política? Primero habría que aclarar que el discurso no es una situación o modalidad particularidad de habla sino la posibilidad de darle sentido  a una situación a través de la articulación y manipulación de valores significantes y retóricos (o estéticos) respectivamente. El discurso funciona como una matriz de inteligibilidad que hace posible un campo de decibilidad estableciendo lo que puede ser dicho y los límites del decir. El discurso es lo que permite establecer ordenes entre las cosas. Estos ordenamientos se sedimentan las disciplinas que constituyen discursos que construyen objetos y Sujetos de supuestos saberes.
El discurso no es un mero fenómeno lingüístico sino que posée una dimensión material y efecto pragmático concreto sobre el mundo de la vida. El discurso funciona como una lógica que posibilita y articula procesos -ideológicos- en distintos niveles generando campos de decibilidad y visibilidad. El discurso cubre la realidad como un velo prestándole sustancia para un juegocomo en el rompecabezas en el falta una ficha, la que posibilita el movimiento de todas las demás- en el que debemos completar una imagen ya desde el principio incompleta. Esta incompletitud del lenguaje es la misma condición que  permite el desplazamiento que posibilita el juego de las significaciones. Todos los movimientos del lenguaje son posibles gracias a la pieza faltante, el agujero, el espacio vacío que permite que las piezas del rompecabezas, las unidades significantes se muevan intentando recrear una imagen cerrada y completa de lo que buscarepresentar”.
¿Qué hace de un discurso político?  El discurso político no se genera en la emisión, esto es, la intención del hablante, sino en la recepción. El discurso político es un efecto de la recepción. Esto significa que lo que hace políticco al discurso es su efecto polémico, su capacidad de construir un destinatario antagónico que además plantea una frontera en la identidad.  El discurso político es el que permite montar este complejo andamiaje en el que ordena a unos contra otros. No hay una condición enunciativa específica del discurso político más allá de este efecto polémico. Esto significa que tanto una canción, un poema, un artículo en un períodico, una afirmación en un espacio público,
Siempre y cuando genere este efecto de juntar en torno a una cuestión y excluir algo de esa identidad (marcando así el límite de la misma) es un discurso político.
El discurso se relaciona con dos categorías claves para la política: las identidades y los sujetos. Tanto los sujetos como las identidades son posibles por medio del discurso. Podríamos decir que un discurso es político cuando permite constituir identidades que se pueden presentar como Sujeto en una situación de enunciación dada. Por esto el discurso es relevante para la política. Posibilitapor medio de la enunciación(*)-  los desplazamientos subjetivos que permiten las identificaciones colectivas que se generan en los procesos de masas.
El discurso es importante para la política porque permite constituir sujetos. ¿Que es un Sujeto? El Sujeto es un posición en un enunciado (Sujeto/Predicado). El discurso (la enunciación) hace posible que se pueda hablar en nombre de alguien: El Sujeto. El sujeto, como construcción del discurso, al mismo tiempo genera un efecto de cierre intentándo imponer un sentido de complitud.
El Sujeto es un punto de cierre o sutura de un discurso que intenta totalizar un juego del lenguaje. El discurso es lo que posibilita estos movimientos hegemónicos, de cierre de sentido, de totalización de la significación (ej. La ciencia política es esto! El FMI imponiendo medidas a otros países. Las democracias son determinadas instituciones que poseen los países del norte) .
El discurso, como campo para estas articulaciones, es un ámbito de estrategia, lucha y resistencia para la política. Los alcances materiales del discurso van muchos más allá de la capacidad de constituir identidades y sujetos.  El discurso se puede materializar en múltiples manifestaciones y posee distintos soportes, como las instituciones, los medios de comunicación, incluso la arquitectura.
El discurso, como principal transmisor de ideología, brinda una estructura que sustenta los mecanismo que constituye una realidad que se intenta presentar como cerrada.  En este esquema la ideología es la (dis)”torsiónque se ejerce a través del discurso para establecer un orden en el que se privilegia a un Sujeto particular. Un ejemplo, para el liberalismo el sujeto es la burguesía; para el comunismo el sujeto es el proletariado; para el populismo el sujeto es el pueblo.

Sobre la Vida de Brian: (Life Of Brian, 1979) Film del grupo de comedia inglés Monty Python.

La teoría del discurso de Brian propone que el discurso político funciona como La  película  en la que Brian es confundido con Cristo. Brian es completamente consciente que él no es ni el mesias ni el hijo de dios sino un judío común y corriente de la palestina del ano 0.
Sin embargo y a pesar de lo que afirma Briaan todos están convencidos que Brian es el mesias.
Esta película ilustra el principio del discurso político fundando en la recepción. Esto es, el discurso político no se construye desde la emisión sino desde la recepción.
Esto es como decir que en ciertos sentidos el discurso político es contingente, como en el caso de Brian, que una eventualidad llevó a que todos creyeran que el era el mesias. En muchos sentidos esto funciona en la realidad, cuando por ejemplo un artista compone una canción (o  en este caso mismo) filman una película que causan distintos tipos de reacciones de rechazo, censura, etc.
En este caso podríamos decir que el discurso político, es como la identidad, un efecto residual, una consecuencia inesperada de un acto contingente.
La contingencia es una condición del discurso político en muchos sentidos, especialmente en que no existen significados sobredeterminados, esto es, escenciales o puros. El mesias
podía ser cualquiera y no habría nada bendito o sagrado en ello. Un ejemplo de esto es el enfrentamiento entre el Frente para la Liberación de Palestina y el Frente Palestino para la Liberación.  La diferencia es meramente formal entre estos dos frentes idénticos sin embargo  se enfrentan a muerte.
La teoría del discurso intenta dar cuenta de porque no se necesita ser el mesias para ser el cristo y como no se necesita ser montonero para ser el reivindicar las causas de los 70.
El discurso permite establecer un tendido de sentido precario en una situación inestable y caótica. Es el discurso el que impone un sentido de estabilidad en una situación que se presenta continuamente como un constante devenir contingente.
Esta película también muestra la frágil relación de la hegemonía, esto es la imposibilidad de cerrar un discurso. Ni los romanos, ni los sacerdotes, ni los seguidores del mesias consiguen imponer su discurso, su realidad, como totalidad cerrada.
La hegemonía es este inestable orden incapaz de imponerse como completo pero que disputa la significación del sistema.
Una discusión de fondo en torno a los enfoques puramenteretoricistas en contra a una ontología del acontecimiento que demanda una fidelidad en la cuenta de lo sucedido.
Esto es básicamente  la tensión entre plantear que la existencia de de cristo es un mero simulacro en contra que realmente hubo un acontecimiento que frente a lo incontenible de lo real fue significado por medio del discurso de la manera que todos conocemos

Quien es quien? Sacate la careta!

Quien es tiene realmente el poder. Acaso no hay una fuerza inmanente que adopta distintas caras como si fueran caretas?
El arte nuevamente nos brinda una iluminación sobre esta realidad política

miércoles, 13 de junio de 2012

La familia: La Escena de la Mesa


La familia: La Escena de la Mesa

Una instantánea Kafkeana 

La escena de la mesa, la misma de siempre, ese ámbito biopolítico (la necesidad de la comida para la vida) de disciplinamiento, que se había mantenido inmanete por siempre, como lugar de paz de armonía y comunión familiar. Esta escena de la mesa familiar, en la que cada uno ocupa un lugar, respetando un orden y cumpliendo una función: de hija buena, hijo malo e hijo obediente. Esta institución de la mesa era mucho más que un símbolo, era un dispositivo en el que a través de la violencia disciplinaria, se iban formando esos rasgos, en un ritual cotidiano e interminable.
Hay una manera de comer en la mesa. Las conozco todas. Me las tatuaron a hierro caliente. Como olvidarlas?
Durante mucho tiempo no tuve una mesa en mi casa. Hace poco compramos uno -mi companera y yo-. No la usamos más que para apoyar abrigos, bolsos, papeles, libros y otras cosas. Eventualmente la usamos; cuando viene alguien que acostumbra, o le es muy importante comer en una mesa (en términos de ética religiosa), en caso corremos lo que se encuentra sobre la mesa, la preparamos con mantel y todo, y servimos la comida ahí. Algo poco frecuente.
En ese sentido hay un claro de gesto de abandonar ese dispositivo biopolítico (para indefectiblemente) reemplazarlo por otro.
Esa mesa, que esta planteado como luagr de paz, al igual que el mismo vagón de tren donde se firmó el tratado de Versalles y el armisticio de Francia frente a Hitler, deja muy claro los lados de las mesa.
Esa mesa, como lugar de paz, es un lugar de guerra, o de derrota, de vencendores que imponen a los vencidos los lugares en la mesa, los platos de comida y el silencio bajo el que se debe comer.
Este dispositivo de disciplinamiento, esta tecnología de la mesa, no opera tanto a un nivel simbólico o moral, opera sobre el cuerpo. La tecnología de la mesa opera sobre los cuerpos amoldándolos a una manera de sentarse apropiadamente, como disponer los brazos sobre la mesa, como tomar y dominar los cubiertos, como mantener los los codos bien pegadas al cuerpo. Eso es tan solo algunas las actitudes que se deben corporizar para  estar adaptado a ese orden.

Eso en el campo del cuerpo. En el campo de la palabra la mesa también posee un código de lo que puede ser y no ser dicho, de los temas, las palabras, las cuestiones, las modalidades, los niveles de volumen, y por sobre el todo el humor y esa endemonada risa que hace una herejía poder disfrutar la comida.
La clave de la palabra en la mesa, es que mientras menos diga, mejor. La conversación ideal para la mesa es aquella que no dice nada, que no requiere escucha, que no demanda atención, y por sobre todo evade cualquier tensión y toda polémica.
El límite picaresco de la palabra en la mesa y lo que hace de la cena una verdadera tertulia son los chismes sobre gente pública, "famosos", o mejor aún, algún conocido, que permite en este miserable acto sentir una superioridad moral, que no es más que un fé cobarde en que ese orden impuesto de la mesa, retribuirá con virtud los goces y placeres bajos y mundanos que fueron rechazados a cambio de una vida de honor y rectitud.
Ese orden pacífico de la mesa es pacífico siempre y cuando todos los cuerpos se amolden al lugar que le han dispuesto. Si el cuerpo -naturalmente- se resiste a adaptarse a este orden, esta desviación aparece planteada como la anormalidad, lo diferente, lo que debe ser corregido para reintegrarse a ese orden armónico que es la mesa.
Esa diferencia no es considerada una identidad tanto como una desviación que debe ser reencausado en ese orden armónico y pacífico de la mesa donde todo se puede consiliar.
En la mesa todo se puede conciliar: Siempre y cuando se siente bien, agarren bien los cubiertos, pongan los codos pegados al cuerpo, que coman con la boca cerrada, coman lento, no hablen de nada que pueda llegar a decir algo, mantener una conversación neutra, sin polémicas.
En otras palabras, en la mesa se puede conciliar siempre y cuando te sometas a la violencia de esas reglas pacíficas.
Uno podría decir que esto es la hospitalidad, esas noción de ciudadanía universal, ese ideal democrático universal, de la racionalidad comunicativa, el consenso y la paz perpetua. Pues todos estos cierres pacíficos implican someter, conciliar en una sola posición, las diferencias irreconciliables que responden a las necesidades de los cuerpos de atraerse y repelerse, de juntarse y disgregarse, segmentarse, estratificarse, aglutinarse, movilizarse, colisionar,  mezclarse hasta hacerse indistinguibles.
Pero la mesa aunque ofrece comida, no es un lugar hospitalario. La mesa impone un régimen que más con una cuestión de gustos tiene que ver con una noción de cuerpo y hombre que se espera. La hospitalidad no es brindar el propio regimen al invitado, sino el regimen del invitado al invitado mismo. Esto es hacer algo que no se haría. Esto es la hospitalidad.
Pero la mesa tiene sus propias reglas de hospitalidad que deben ser acatadas, a las que nos debemos someter, como gesto de hospitalidad a esa hospitalidad brindada. En otras palabras la paz.
La paz es aquello que sobreviene a una victoria y consigo, una derrota. La paz que se logra en la mesa es una victoria para unos y una derrota para otros.
Sentarse en la mesa, es aceptar esa victoria o esa derrota. Ocupar victorioso o sumiso en el lugar que le corresponde en ese campo de batalla, devenido en mesa de la paz.
Esto es, de alguna forma, algo desplazable al campo de la producción, del capital y el trabajo. La mesa como modo de producción de un tipo de familia, burguesa por supuesto, que no solo provee los medios materiales(la vajilla pintada, los cubiertos de plata, las copas de cristal) como los medios ideológicos para ese orden familiar.
La apropiación de la necesidad biológica del alimento por medio de la escena de la mesa familiar fija (en el mejor sentido de Pablov) ciertos hábitos y conductas que  sujeto aplica de manera ácritica, automática, como un animal que está acostumbrado a ser alimentado a cierta hora. Pero la fijación del comportamiento, de la persona en la mesa -no el perro- no es tanto del horario, sino de la forma de sentarse, como comer, etc.
En otras palabras, en torno a la necesidad del alimento se aplica un dispositivo disciplinario que era incorporar al sujeto mucho más que una manera de sentarse en la mesa, sino una serie de formas y contenidos ideológicos que jugarán un papel importante en el proceso de socialización, y más importante aún, poder marcar las distinciones que los identifiquen con una pertenencia de clase, raza, género y nación.
La escena de la mesa es mucho más que la familia reunida para compartir el alimento. La mesa es la célula de un entramado de fuerzas que intentan dominar e instaurar un orden sobre el sujeto.
En las historias de las instituciones disciplinarias que propone Foucault, como la cárcel, la clínica, la locura, la sexualidad, podríamos incluir en el mismo movimiento genealógico la escena familiar de la mesa. Indagar en los archivos, los rituales de la mesa, en los manuales de catequismo, la pastoral y por supuesto, en la Torah los reglamentos del shabbath.
En este sentido la intención aquí no es descubrir algo oculto no evidente a la vista, sino todo lo contrario, ver lo que se puede ver, ver lo que se quiere mostrar y lo que se deja ver de esta escena familiar.
Ver el devenir de este ritual de la mesa familiar, pero por sobre todos sus interrupciones. Esas interrupciones que ponen al descubierto el montaje de esa escena, que muestra lo que hay detrás del decorado y hace de esa situación una escena artificial, guionada como en una obra de teatro.
La mesa, este lugar inmanente que mantendrá ese lugar central en el proceso de socialización y de construcción de los sujetos. La mesa verá nuevas situaciones que serán las mismas.
Esta propuesta no busca otra cosa que exponer el espectáculo de dicha institución como una tragedia biopolítica y por sobre todo humana.
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lunes, 4 de junio de 2012

Reescribiendo la Historia: Los Ramones

Los Ramones son una banda argentina de rock barrial que tuvieron un gran éxito en Estados Unidos donde desarrollaron gran parte de su carrera como padres del punk rock en ese país. Originarios de Temperley, los cuatro amigos, José, Juan, Tomás y D.D (Diego Dalmiro) se juntaban a mediados de los 70 para practicar música en el garage de la casa de la familia de Juan. El nombre de la banda, inspirado en Don Ramón en el personaje del programa el Chavo del ocho, el que miraban todas las tardes en los intervalos de sus practicas para tomar la leche. La banda tuvo que exiliarse en los Exiliarse en los Estados Unidos poco después del golpe de Estado el 24 de marzo de 1976.
Instalados en Nueva York lanzan su primer disco en 1977 titulado Ramones. La banda conjugaba la simpleza del rock barrial con los estrepitantes sonidos electricos de sus nuevos instrumentos conseguidos en nortamerica. Los Ramones desde el exilio nunca olvidaron su Argentina natal y denunciaban en sus canciones los abusos de la dictadura militar. La canción El KKK se llevó a mi nena (The KKK took my baby away) es una metáfora de como los militares se habían llevado la república alejándola de ellos.
Restituida la democracia en la Argentina la ley de obediencia debida y punto final presentaba una laguna legal que no aclaraba la amnistía de los exiliados políticos como los Ramones. No fue hasta los indultos otorgados por Carlos Menem que los Ramones volvieron a su Argentina natal. 
En ese período los Ramones alcanzaron el momento más alto de su carrera. Durante los anos 90 los Ramones realizaban tres y hasta cuatro funciones a Estadio Obras llenos. El publico argentino había recuperado a su hijo pródigo. 
En 1996 los Ramones se despidieron del púbico Argentino en el legendario show en el estadio River Plate junto a sus amigos de juventud antes del exilio, bandas como 2 Minutos y Flema.
Después de ese recital la banda se separó y sus integrantes siguieron caminos separados. D.D. volvió a su Temperley natal donde entabló por unos anos una relación con Wanda Tadei (quien después fuera la mujer del baterista de callejeros). DD se mudó a Hollywood donde murió de una sobredosis de heroina. En 1996 Juan Alberto Castelli, mejor conocido como Johnny Ramone, el celebre guitarrista de los Ramones Fallecía por un cancer de colon. En 2001, Joey, la voz de la banda seguía a sus companeros al fallecer debido al linfoma. De los integranes originales solo continúa con vida Tommy Ramone quien vive entre Argentina y los Estados Unidos

para volver a su país.